FRAUDE INTERNO
Aug 31, 2009
Autor: Estudio Realizado por KPMG

En el último año, tres de cada cuatro empresas mexicanas (77%) sufrieron un fraude, lo que les ocasionó pérdidas por 900 millones de dólares. Y la mitad de esos fraudes (el 46%) fueron cometidos por personal de las propias empresas y se trata generalmente de robo de inventarios y de una asociación delictuosa entre los propios empleados con clientes o proveedores de la empresa.

La investigación “El Fraude y la Corrupción en México en 2008” de la consultora internacional KPMG revela las debilidades de las empresas mexicanas en cuanto a la selección de su personal, a la supervisión, a los sistemas de llevar inventarios y a la carencia de esquemas de formación ética. La combinación de esos y otros factores hacen posible que personal de la empresa se confabule con proveedores y clientes para afectar a la propia empresa en beneficio de ellos.

A causa de los fraudes, la empresa pierde en competitividad ya que además de sus costos debe cargar con el peso de los fraudes sufridos y repercutirlo en el precio de sus productos o servicios. Pero además, genera un clima de desconfianza entre los empleados que afecta al clima laboral y daña la imagen de la empresa.

El estudio detecta también que en la mayor parte de los casos (86%) el fraude se descubre hasta varios meses después de cometido y hace un perfil del defraudador promedio: una persona con cierto nivel de mando dentro de la empresa, con una antigüedad de 3 años, hombre y con una edad que fluctúa entre los 25 y los 35 años. Y lo grave del caso es que en un 91% de los casos, esa misma persona ha cometido más de un fraude contra la empresa.